- Un Grito de Auxilio -
Manuel Rodriguez Rivero, declaró para ABC el pasado 26 de mayo al hilo de este tema: "No es sólo, como proclaman ciertos liberales doctrinarios, un asunto de adecuación de viejas estructuras a las exigencias del mercado global. Con cada librería que desaparece -y en nuestro país lo hacen muchas cada año- se pone en peligro la necesaria diversidad de un mercado de ideas en el que lo que más se vende no tiene por qué ser lo mejor en términos de calidad. El auténtico librero, a diferencia del que vende libros como un producto más, lo suele tener presente. Por eso en sus mesas de novedades todavía queda espacio para esos otros libros que los hipermercados ignoran en beneficio casi exclusivo de los superventas".
No queda mucho más que añadir. Es este mismo grito el que lanza servidora, aunque quienes protestamos nos sepamos ignorados como siempre.
Las librerías sobreviven, con suerte y como mucho, en los pueblos. Pero los centros comerciales acaparan las ventas.
La figura del librero desapareció para mí cuando mi librero de toda la vida se jubiló. Era ese señor que se sabía al dedillo las últimas novedades literarias, que me recomendaba un título y no otro, que me ponía los ejemplares sobre la mesa en fila -portadas a la vista- y se enzarzaba conmigo en una diatriba sobre autores y sus obras. Conversaciones que debíamos suspender cuando la cola llegaba casi hasta la puerta. Era el rey de los libreros en mi barrio. Cuando dejó su negocio y llegó una joven pareja a sucederle, me sentí desolada y preocupada.
Ahora, espero que no cierre, aunque falta el alma máter en aquel rincón donde suspiraba servidora observando las estanterías repletas de libros ordenados alfabéticamente. Buen librero era, tanto que se fue amoldando a los tiempos, y si le hacía una consulta miraba en Internet y me llamaba por teléfono para decirme que ya había conseguido mi ejemplar.
¿Quién va a sustituir a libreros y librerías así? Suelo pasearme por las 'calles' de los centros comerciales y es tal el laberinto por el cual debo andar y desandar mis pasos en pos de lo que busco -pese a los anaqueles con las materias anunciadas EN LETRAS GRANDES yo no los veo- que a menudo, acabo escapando. Salgo a la calle y el aire me reconforta. No es claustrofobia lo que me causa el 'desmayo', más bien empiezo a sufrir una hipocondría hacia las montañas de libros que la gente cambia de forma y lugar: se desplazan sin piedad autores de gran valía, y quedan bajo los libros de moda que se venden como churros de feria. Te encuentras libros de autoayuda mezclados con best-sellers, novelas rosas o libros de bricolaje, jardinería o historia novelada por autores extranjeros sobre 'El Hereje' de Delibes, el libro de bolsillo sobre Bridget Jones o el penúltimo Planeta. Y no sigo... porque con las rebajas por llegar se envilecerá la escena ante mis ojos.
Mi desolación no haya consuelo. Lo siento, seguiré renegando de lugares así mientras la libreria de mi barrio no se vea avocada al cierre. Después, no sé qué haré. ¿Tendré que pensarlo?
Fuente:http://www.bibliofilia.com/
Redactado por Alicia Rosell, poniendo mi granito de aire a favor de las pequeñas librerías.

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Adoro las librerías de barrio... el olor y la sabiduría de las personas que las llevan...
Soy consciente que no se le pueden poner puertas al mar...debería haber sitio para todos...
...dicen que con internet pronto la lectura no será lo que conocemos....¿librerías?...tal vez dejen de existir hasta los libros...la prensa....
en fín....
...nada permanece.....todo fluye...
saludos
Tengo un gran placer por las librerías, su olor es una delicia.
Muchas gracias por tus palabras, un abrazo para ti.
Alicia, volví a intentar entrar a tu blog en Blogger y nada, no puedo. Vi tu artículo sobre la ñ, pero se queda la página sin poderse mover y tarda unos 5 o 7 minutos en que me da error y tengo que poner "finalizar tarea".
Lo siento, no se que suceda. Pero te dejo saludos aqui.
Muchas gracias, Magda por avisarme. Te escribiré un email y te cuento. Además, no contesté a tu primer comentario.
Te enviaré el artículo como archivo adjunto para que puedas leerlo, o te facilito el enlace. Es muy interesante. O tal vez lo cuelgue aquí, aunque ya ves que tengo un poquito abandonada esta casita.
Un beso, amiga.